domingo 28 de junio de 2009

Soy normal

Durante meses, muchos meses, me he estado torturando ante la idea de que mi vida es un coñazo. De que mi manera de gestionar mi tiempo libre es una auténtica porquería y de que podría hacer algo para cambiarlo. Pues bien, hasta hace muy poco no he descubierto que todo esto es perfectamente normal. La vida es aburrida en general por los actos que haces. Los hechos son cotidianos y las personas monótonas, los espacios son monocromáticos y las conversaciones sobre el mismo tema se repiten una y otra vez. Yo luchaba en contra de mi sistema, del sistema en que he visto inmersa y sin salida, pero me he dado cuenta de que no estoy sola.

En mi cambio de puesto he vivido cosas maravillosas, por un lado quitarme de encima a la ya extinta Innombrale y a sus dementores y por otro el entrar en un departamento radicalmente diferente. Pequeño, lleno de mujeres, bolsos de firma y por supuesto, nuevos contactos. Entre estos nuevos contactos está Sandra, una chica regordeta, con gafas, flequillo recto y rictus irónico, que ejecuta las órdenes que le doy discutiendo mis decisiones y, por qué no decirlo, dando mucho por saco. Pero entre que da por saco y alaba mis buenas gestiones quedan ratos de agradables conversaciones vía teléfono interno sobre las vidas de cada una. Y su vida es un rollo. Me lo cuenta abiertamente “mi vida es aburrida”. Me cuenta sus fines de semana, sus tardes, sus ratos libres. Y no es que sea contable, no, es que es trabajadora. Las trabajadoras tenemos una vida monótona. Yo no me daba cuenta pero es la lacra de toda una clase. No estoy sola, conmigo están todos los asalariados del país, de la UE, de occidente e incluso del mundo. La vida es aburrida y cuanto antes nos demos cuenta mejor podremos soportarlo.

Pero entre la monotonía de los hechos, quedan los picos intelectuales. Los pensamientos, las tramas y las políticas de oficina que no dejan a ninguna parar. Debes estar al tanto de los cotilleos, de quien cae mal a quien, de hacerte con el corazón de tus compañeras, de conseguir que la gente, en definitiva, haga lo que tú quieras. No es fácil y requiere de una pericia y saber hacer inigualables. Me gustan especialmente las novelas dedicadas a la conspiración y a la traición y lo cierto es que la vida de cualquier chica puede perfectamente convertirse en la novela del género definitiva. En esas me encuentro. Jamás pensé que la vida en una oficina sería tan aburrida fuera de ella pero tan intensa e interesante en su interior.

Los grupos se crean, se disuelven. La gente consigue ascensos según cae mejor o peor a las “cabezas pensantes” y a una le queda relegado el papel de actor secundario hasta que pega un caderazo a la que tiene al lado y pasa a ser protagonista. Es en este momento donde debes decidir. Sé que fuera la vida será monótona. Tengo que venir todos los días. Cuando salgo estoy cansada y no tengo muchas ganas de hacer a grosso modo nada ¿Qué hacer? Pues bien, darlo todo en el momento del día en que estás fresca, eso es de nueve a seis, darlo todo en la oficina. No estaba siendo consciente de que mi trabajo es una fuente inagotable de inspiración, trama e intriga, juguemos pues al juego que me ha sido impuesto.

7 comentarios:

Nat dijo...

...pero somos tan trabajadoras que seguro haremos algo para remediar ésta situación...
Hay días en que mi vida también es una lacra, pero me consuelo, estúpidamene, con que hay gente peor que yo!
(Te dije que afuera llueve a cántaros, tengo un catarro infernal y no me lavo el cabello hace días? Pues sí, mi vida es un coñazo!

Besos K

abulico dijo...

Personalmente, mi vida no es demasiado aburrida.Mi trabajo no está mal, aunque cada día hay más conspiraciones. De las cuales huyo, aunque intento hacerme un hueco en las altas esferas...jijijiji!!!

Saludos!

Cynthiah Cohen dijo...

Me encanta tu post. Yo acabo de sumergirme en el interesantisimo mundo laboral y de la moda y no tengo tiempo para nada. Cada dia pienso que la vida se parece menos a Sexo en NY, y eso me deprime mas aun jajaja. De todas maneras, lo mejor que podemos hacer paraser felices es ver la vida de la manera en que queremos que sea.

La Queli dijo...

Pues claro, nos independizamos y trabajamos, nos realizamos (eso dicen) y al final, es lo que dices, rutina, rutina y....AH!! Si!!....Rutina, jajajajaja.
Y cuando vuelves a casa, ves a tu suegra ( a la que odias, pero tienens que tragar....) y siempre es lo mismo, pero tambien tienes razón, hay momentos que te das cuenta que es fuera de casa , en el trabajo donde vives todas esas tramas que te hacen vivir otra vida y hace que todo merezca la pena. Adoro mi trabajo, se nota, no??
Besucos. ;)

Katrina dijo...

He de confesar que este post lo escribí después de tomarme un par de copitas de bourbon bien cargadas. Dior bendiga al alcohol que nos hace libres!

Saludos y gracias por los comentarios!

El Concejal dijo...

Totalmente en desacuerdo contigo querida, mi vida no es para nada monótona ni aburrida, es frenética y ajetreada, y aún así pienso que yo también soy normal!! Por cierto, a ver si nos vemos, que hace mucho que no te prodigas por ahí... el otro día vi a... Rose? no recuerdo su nombre en la jerga del blog, creo que sabes quien es, y le pregunté por tí, se acordaba de mí! jeejej la que no me saluda (ni yo a ella) es Roberta, qué sabes de ella? Un beso, mandame un mensajito por Facebook, creo que somos amigos....

Rose dijo...

Ppues si, todos tenemos una vida en ciertos momentos aburrida, monótona pero cada día q pasa te das cuenta de q todo es por algo y q todo tiene un significado q puede q algún día sepamos, o bien no... el futuro estÁ en tus manos

muacks!